Una impresora laser necesita tener toda la información acerca de la página que va a imprimir en su memoria antes de comenzar el proceso. El cómo se comunica una imagen desde la memoria de la PC hasta la impresora dependerá de cada impresora, pero quizá, la forma más común y menos sofisticada es mediante la transferencia de una imagen bitmap. Cuando se imprime mediante este proceso, no hay mucho que hacer en cuanto a la calidad de la impresión, pues la impresora imprime punto por punto, tal cual la imagen que le fue enviada desde la memora de la PC. Hay otras maneras de transferencia que son mejores en cuanto a la calidad, pero en esta ocasión me enfocare más en el proceso de impresión.
Hablando ya acerca de la operación de impresión, cuando la imagen a ser impresa es comunicada a través de un lenguaje de descripción de página como el antes mencionado, lo primero que hace la impresora es convertir las instrucciones en un mapa de bits. Esto se hace por el procesador interno de la impresora, teniendo como resultado una imagen en la memoria de cada punto que será ubicado en el papel.
La parte principal de una impresora laser es un pequeño tambor rodante llamado cartucho orgánico fotoconductor (OPC). Este cartucho tiene un revestimiento que le permite mantener una carga electrostática. Un laser se encarga de recorrer la superficie del tambor, colocando los puntos de carga positiva, los cuales representan la imagen de salida. El tamaño del tambor es el mismo que el del papel sobre el que se imprimirá, el papel, es pasado a través de un cable cargado eléctricamente que deposita una carga negativa en él. Después de esto, el tambor rota para presentar el área para el laser, el área se mueve hacia el tóner. El tóner es un polvo cargado negativamente, lo que causa que sea atraído hacia los puntos con cargas positivas en la superficie del tambor. Entonces de esta forma después de una rotación completa, la superficie del tambor cuenta con toda la imagen a imprimirse en la página.
La hoja de papel con carga positiva entra en contacto con el tambor. Mientras se completa la rotación va tomando el tóner del tambor a causa de su atracción magnética, transfiriendo así la imagen al papel. Las áreas del tambor cargadas negativamente no atraen el tóner, lo que resulta en las áreas blancas de la impresión.
